Una novela con misterio, asesinatos, reivindicación social y banda sonora de The Clash.
Tras la muerte de sus padres, Shane tiene que abandonar su Cork natal, en Irlanda, para ir a vivir con su tío Scott, un hombre al que apenas conoce y al que detesta por ignorar a su familia durante años. Que este lo matricule en el colegio de élite en el que trabaja, donde el chico es despreciado por sus compañeros, no ayuda demasiado a su relación ni a su estado de ánimo.




